Qué vas a poder hacer al terminar
La ciencia de hacerse rico se publicó en 1910 y sigue vendiéndose como un clásico de la prosperidad. Su autor, Wallace D. Wattles, sostenía que la riqueza no es cuestión de suerte ni de competir, sino de pensar y actuar de una manera concreta: la manera cierta. El libro mezcla tres cosas que conviene separar: un método de trabajo, una fe metafísica y una promesa de resultado. Al terminar vas a poder resumir su planteamiento, identificar la promesa central y decir qué parte es método, qué parte es fe y por qué la promesa no se sostiene como ley.
1. Quién fue Wattles y qué escribió en 1910
Wallace Delois Wattles nació en Estados Unidos en 1860 y murió en 1911. Trabajó en oficios diversos y escribió sobre la vida próspera en los últimos años de su vida. Publicó tres libros breves que forman una especie de trilogía práctica: uno sobre hacerse rico, otro sobre estar bien y otro sobre ser grande. El de la riqueza es el que sobrevivió y el que hoy se cita en cursos y talleres.
La ciencia de hacerse rico tiene diecisiete capítulos cortos. Su punto de partida es una afirmación fuerte: existe una ciencia exacta para conseguir riqueza, y quien la sigue puede enriquecerse. Wattles no la presenta como una opinión: la presenta como una ley, con la misma seguridad con la que se habla de aritmética. Esa seguridad es parte del atractivo del libro y también la fuente de su problema.
- Lo que Wattles afirma: hay una sustancia informe que responde al pensamiento y una manera cierta de actuar que produce riqueza.
- Lo que propone como método: visión concreta, gratitud, acción eficiente, valor para los demás y constancia diaria.
- Lo que no se sostiene: que la riqueza sea el resultado necesario de seguir una fórmula, y que quien no la consigue haya pensado mal.
2. La promesa central
La promesa se puede escribir en una frase: si piensas y actúas de la manera cierta, la riqueza llega. Wattles la desarrolla con dos piezas. La primera es metafísica: el universo está hecho de una sustancia informe que recibe la impresión del pensamiento, y por eso el pensamiento puede moldear las circunstancias. La segunda es práctica: hay una forma eficiente de trabajar, que consiste en hacer cada día lo que corresponde, dar más valor del que se cobra y no competir por lo que ya existe. Las dos piezas están entrelazadas en el libro, y separarlas es el trabajo de esta lección.
La promesa tiene un detalle que conviene mirar de cerca: Wattles no dice que la riqueza llegue sin esfuerzo. Insiste en la acción, en la constancia y en el valor ofrecido a otros. Su libro no es un manual de deseos cumplidos por decreto; es un manual de trabajo con una metafísica detrás. Eso lo vuelve más interesante y más difícil de descartar de un plumazo: hay consejos que cualquier persona sensata firmaría, envueltos en una ley que nadie ha demostrado.
3. Método y fe: la tabla que separa las capas
Para leer el libro sin comprarlo entero, conviene hacer una tabla de tres columnas: lo que propone, lo que es método y lo que es fe. La visión concreta es método: define qué quieres y lo revisas. La gratitud es método: es una práctica de atención que cambia el ánimo y la relación con lo que ya tienes. La acción eficiente es método: haces hoy lo que corresponde, con orden y sin prisa. La sustancia informe es fe: no hay instrumento que la detecte ni experimento que muestre que el pensamiento la impresiona.
La separación importa porque las dos capas se sostienen de manera distinta. El método se puede probar: si escribes una meta concreta, haces una acción diaria y registras lo que ocurre, tienes datos sobre tu conducta. La fe no se puede probar: si el resultado no llega, siempre se puede decir que faltó convicción, que la visión no era bastante clara o que había un pensamiento de carencia. Esa explicación protege la teoría y culpa a la persona.
Wattles también tiene una crítica social que suele pasarse por alto: dice que la competencia por lo que ya existe no es el camino, y que el camino es crear valor. Es una idea útil para pensar un negocio o un oficio, y no necesita la metafísica para funcionar. Donde el libro se vuelve peligroso es cuando convierte la pobreza en un problema de pensamiento: si la riqueza es una ley y no llegó, entonces el pobre es el culpable. Esa conclusión no se sigue de los datos y hace daño.
4. Por qué la promesa no se sostiene como ley
Una ley, en el sentido científico, es una regularidad que se cumple bajo condiciones especificadas y que falla cuando las condiciones no se cumplen. La ley de Wattles no especifica condiciones verificables: no dice cuánto tiempo, con qué recursos, en qué mercado ni cómo se mide el resultado. Sin esas condiciones, la afirmación no se puede poner a prueba. Y si no se puede poner a prueba, no es una ley: es una promesa.
Los resultados económicos dependen de muchas cosas que el libro no controla: el mercado, el acceso al capital, la salud, la red de contactos, la discriminación, la geografía y el azar. El esfuerzo personal importa, y mucho, pero no es la única variable. Un método puede mejorar tus probabilidades de conseguir un trabajo o de vender un servicio; no puede garantizar la riqueza. La diferencia entre mejorar probabilidades y garantizar un resultado es la diferencia entre un buen consejo y una promesa falsa. Hay además un problema de selección: los libros de prosperidad cuentan las historias de quienes llegaron y no cuentan las de quienes siguieron el método y no llegaron. Esa ausencia hace que el método parezca más eficaz de lo que es. La psicología conoce el fenómeno: recordamos los casos que confirman la idea y olvidamos los que no. No hace falta inventar un estudio para señalarlo; basta con preguntar por los casos que no aparecen en el libro.
5. Dos casos resueltos: el mismo consejo en dos bocas
Los dos casos son ficticios y sirven para practicar la separación. No son personas reales ni testimonios, y no incluyen cifras de ingresos.
Ejemplo resuelto 1: la meta de un negocio pequeño
- Wattles diría: ten una visión clara de lo que quieres y actúa cada día como si ya fuera tuyo. La frase tiene una parte de método y una parte de fe.
Ejemplo resuelto 2: la gratitud que se convierte en obligación
- Una persona escribe cada noche tres cosas que agradece. Al principio le sirve para terminar el día con mejor ánimo.
6. Lo que te llevas: la tabla de dos columnas
El producto de la lección es una tabla de dos columnas sobre un caso ficticio: una persona que quiere mejorar sus ingresos con un oficio o un negocio pequeño. En la columna izquierda, escribe lo que el libro propone como método: qué visión, qué acción diaria, qué valor ofrecer. En la derecha, lo que pide como fe: qué tendría que creer para que la promesa se cumpla. Al final, una línea: qué parte vas a probar durante siete días y cómo la vas a registrar. El caso es ficticio y no necesitas escribir cifras reales. La tabla no resuelve el problema de la riqueza, pero te deja una herramienta para leer cualquier curso de prosperidad. Si un texto solo tiene la columna de la fe, no tienes nada que practicar. Si tiene la columna del método, puedes probarlo y ver qué pasa. Y si promete el resultado, ya sabes que está vendiendo una ley que no existe.
¿Cuál es la promesa central de La ciencia de hacerse rico?
Wattles propone únicamente fe y desprecia la acción.
Une cada elemento con lo que implica en el libro.
Clasifica cada enunciado en método, fe o promesa no sostenida.
Método
Fe
Promesa no sostenida
Ordena el método diario que propone Wattles.
Un lector anotó estas cinco frases sobre Wattles. Marca las que no se sostienen.
- Wattles afirma que existe una ciencia exacta para hacerse rico.
- Su método incluye la acción eficiente y el valor para otros.
- La fe sola basta para enriquecerse, sin necesidad de actuar.
- Cualquiera que siga el método se hará rico.
- Wattles propone competir por lo que ya existe.
Identifica la linea con error.
Wattles describe una informe que responde al pensamiento y exige una eficiente como parte del método.
Producto de la lección: una tabla de dos columnas sobre un caso ficticio. Inventa una persona que quiere mejorar sus ingresos con un oficio o un negocio pequeño. En la izquierda, escribe el método: visión, gratitud, acción diaria, valor ofrecido. En la derecha, la fe: qué tendría que creer para que la promesa se cumpla. Termina con una línea: qué parte probarías siete días y cómo la registrarías. No escribas cifras reales ni datos personales.
Pista
Si una frase de la columna derecha no se puede traducir a una acción, esa es la parte que no puedes probar. La columna izquierda es la que produce un experimento. El caso es ficticio: no necesitas compartir tu situación económica.Memoria: método, fe y promesa
| Termino | Definicion |
|---|---|
Tarjetas de repaso antes de la lección seis
Fuentes y para saber más
El libro de Wattles es de dominio público y se consigue completo en los archivos de abajo. La lección no repite su promesa como si fuera un hecho: la describe y la examina. Tampoco da consejos de inversión ni de crédito; el caso del ejercicio es ficticio y no requiere datos personales. Lo que se afirma sobre el método se limita a lo que el libro propone y a lo que se puede practicar con un registro.
Project Gutenberg: obra de Wattles
Ahí se lee La ciencia de hacerse rico de 1910 y se comprueba qué dice el texto, no el resumen.
Internet Archive: edición de 1910
Las digitalizaciones permiten ver la fecha y el texto original del libro.
Para dominar este tema
Ya tienes a Wattles separado en dos: un método de visión, gratitud y acción eficiente, y una fe en una sustancia informe que garantiza el resultado. Sabes identificar la promesa central y por qué no se sostiene como ley, y tienes una tabla para leer cualquier curso de prosperidad sin confundir el consejo con la garantía. Lo siguiente es Florence Scovel Shinn, que convirtió la fe en una técnica de palabras y decisiones.
Chequeo de la lección
Se requiere 70% de aciertos para avanzar.